“Perestroika Girls” VS “Gals Panic” – Inocencia interrumpida

Al fin llegó el verano, aunque gracias a Don Cambio Climático en algunas latitudes hayamos tenido que esperar casi un mes más de lo normal (solo es un mes, hay 12 por año!), pero ya está aquí. Y con el verano, pues todos sus daños colaterales, entre los que se pueden destacar los anuncios de La Pataky (que aún no sé que publicita), los pueblos de interior llenos de pijos de ciudad, canción del verano, atascos, calor… y venga, seamos sinceros, algo que todos los mortales masculinos heterosexuales esperamos: la disminución de la cantidad de tela por metro cuadrado de cuerpo femenino.

Siempre he pensado que el Voley Playa debería ser asignatura obligatoria desde primaria.

Que no es que yo esté salido, ni mucho menos, pero es que donde vivo las chicas pasan de llevar abrigo, gorro, bufanda y tres capas de tejido… a ir en bikini por la calle; de modo que llegando estas fechas, algunos estamos en plena “rave” hormonal. Volviendo al tema, esa disminución de cantidad de ropa me llevó a pensar… ¿qué fue de aquellos juegos subidos de tono que durante ciertos años aparecieron en los recreativos y de la noche a la mañana… se esfumaron?

Mi mente vaga-mente (je) recordaba uno de ellos, el “Gals Panic”, que en realidad era bastante inocentón, ademas de harto complicado. Buscando, buscando… descubrí que dentro de los juegos tipo “puzzle” existía este subgenero llamado “Puzzle / Outline”, de variante “Mature”. Asi que tirando de ese hilo encontré otro que si acaso vi una o dos veces, pero vamos, no causaba demasiada sensación, quizás por lo cutre del nombre: Perestroika Girls.

La mecánica de estos juegos se acerca peligrosamente a la sencillez de un chupete. Tu eres un “algo” (lease: diamante, bola, mariquita… ¿Jorge Javier?) que a base de lineas, ha de ir descubriendo una imagen oculta. Pero claro, no todo va a ser un camino de rosas por que tendras que jugarte los cuartos contra enemigos que intentarán que fracases en tu tarea.

Una vez descubierto cierto porcentaje de la imagen, esta se revelará por completo y pasarás a la siguiente pantalla, donde en este caso y al ser de la categoria “juego para adultos”, la chica en cuestión tendrá menos ropa. Si, sé lo que estais pensando, ojalá fuera tan sencillo en la vida real. Aun asi pensadlo bien, el sistema del juego tiene la ventaja de que no tendreis que lidiar con esos endemoniados enganches/botones de los sujetadores (¿¿¿por que no los hacen de velcro???)

A la hora de decantarme por uno u otro:

Perestroika Girls: tiene un nombre infame, asi como de grupo punk estilo “Las Vulpess” (“Me gusta ser una zorra” emitido por TVE en horario infantil en 1983, je, asi quedamos algunos…) además del nombre y aunque el porcentaje a rellenar es inferior al del “Gals”, es un poco más complicado en el sentido de que no solo tienes que preocuparte del malo que mosconea por la pantalla, si no que también hay unas “tijeras asesinas” que no te dejan tranquilo, y por si fuera poco, conforme pasa el tiempo, se multiplican.

La cruz de todo esto es que la cantidad de “power ups” que aparecen es superior a la del “Gals”, aqui tenemos diamantes que nos proporcionaran mas velocidad, escudo, vidas, congelarán a los enemigos, o incluso nos permitirán pasar de nivel asi por la cara. También apareceran corazones que si bien son difíciles de recoger, nos reportarán una jugosa cantidad de puntos.

Las chicas son occidentales, y pintadas con 5 o 6 colores. De ahi que se vean como se ven. Detalle curioso el de que sea un perro con gorra montado en monopatín o una lombriz maquillada (¿?) los encargados de descubrir la imagen entera. Ida de pinza total.

Gals Panic: parece mentira, pero este juego tiene del orden de CUATRO años menos que el anterior. Aun con eso en calidad técnica le deja llorando en la cuneta: más colores, todo está mejor animado, la música es mejor, voces digitalizadas, fotos reales… en fin, muchisimo más currado que el otro. En este sentido es el absoluto ganador. Por otra parte, los enemigos tienen una rutina diferente. Aqui no tienes “tijeras asesinas” pero el enemigo parece que se ha tomado un puñao de pastillas de efedrina, y no contento con no parar de moverse por toda la pantalla, te lanza “mini-secuaces” o incluso ataques especiales.

sparkyman el dia de su primera comunión. La ostia se la dieron despues.

Hay menos “power ups”: un reloj que congela a los enemigos, comida y poco más. Aparte de todo esto, el juego tiene dos curiosidades: la primera que conforme recoges la citada comida o descubres partes de la imagen, unos números van sumandose o restandose de un marcador. Si el marcador llega a la zona izquierda, la japonesita morbosa se convertirá en una horrible rana… y si llega a la zona derecha, dará igual el porcentaje de imagen que hayas descubierto, que te enseñaran la imagen y pasarás al siguiente nivel.

La otra curiosidad es que, para compensar la carencia de ayudas, al final de cada nivel y mediante una ruleta se nos obsequiará con algun jugoso regalo. Aunque claro, siguiendo con el estilo “cabronazo” del juego, lo mismo te restan tiempo que te dan una vida…

Asi que si, siendo objetivos, el ganador del versus es sin duda el “Gals Panic”, no solo por que lo exótico me pone más, por su superior calidad, y ser bastante más original. Seguramente no soy el único que piense asi, ya que tras él aparecieron hasta cuatro secuelas, e incluso algunas para consolas de sobremesa. Eso si, la mayoria mucho más recatadas en lo que a “enseñar carne” se refiere, aunque algunas introdujeron curiosas novedades, como por ejemplo imágenes que eran más grandes que la pantalla, por lo cual el scroll no era fijo y debias moverte por ellas, o la posibilidad de disparar a los enemigos.

Ahora solo os queda ver los videos (espero que los de YouTube no nos cierren la cuenta por pornografía…) e ir a la sección de descargas si quereis darles una oportunidad. Pasadlo bien lo que queda de Julio, no os quemeis al sol, cuidado con los excesos… y escatimad en tela 😉

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Perfil del redactor

"Aprovecha la vida, que solo hay una… y no te quedan Continues”. Es lo que piensa este leonés a diario que, gracias a un invento del Corte Inglés llamado Comunión, fue bendecido con una Master System antes siquiera de que su edad alcanzase las dos cifras. Aquello le produjo una crisis que aun le dura (y esperemos le dure mucho tiempo), convirtiéndole en un tifossi de los videojuegos, las nuevas tecnologías y en definitiva, un gran “friki de todo”. No concibe la vida sin poder conducir, sin música y mucho menos, sin cerveza.