Algo asbtracto.

Imaginaos la siguiente situación:

Una lombriz embutida en un traje espacial de ultima generación, un perro rosa subido encima de una pequeña caseta y un cuervo con traje de astronauta. El cuervo lanza cachorros rosas que son recogidos por la lombriz gracias a una nube de gominola, y llevados a botes hasta un embudo que les mete en la pequeña caseta. Si un cachorro cae al suelo se desintegra en un salpicón de pus… al cuarto salpicón, el perro de la caseta se convierte en un can infernal y te devora. Todo esto en un ambiente alienigena y aderezado con música popular italiana.

No, no es el argumento de un corto de David Lynch, ni un montón de palabras escogidas al azar… es la pantalla “Puppy Love” del Earthworm Jim 2.

Perfil del redactor

"Aprovecha la vida, que solo hay una… y no te quedan Continues”. Es lo que piensa este leonés a diario que, gracias a un invento del Corte Inglés llamado Comunión, fue bendecido con una Master System antes siquiera de que su edad alcanzase las dos cifras. Aquello le produjo una crisis que aun le dura (y esperemos le dure mucho tiempo), convirtiéndole en un tifossi de los videojuegos, las nuevas tecnologías y en definitiva, un gran “friki de todo”. No concibe la vida sin poder conducir, sin música y mucho menos, sin cerveza.