Resucitando una Atari Lynx II (Diario de un chapuzas)

Hace unos días me pasaron una Atari Lynx II medio muerta para ver qué se podía hacer por ella. Hace 22 años que salió al mercado, y la pobre acusaba ya la edad. Tenía un problema que parece genérico de estas consolas, con pilas encendía un segundo para volver a apagarse, y con el adaptador de corriente encendía aleatoriamente. Era hora de sacar el soldador, destornilladores y resucitar la consola.

Aquí la susodicha, se negaba a trabajar

Por cierto, un inciso. ¿Os habéis fijado lo gigante que es esta consola? Nunca había tenido una de esta en las manos, y lo primero que me llamó la atención fue eso. Es tan portátil como una tablet de 10″, compararla con una  gameboy micro es como comparar un tráiler con una bicicleta. Eso sí, a su favor tenía cosas como potencia y una pantalla retroiluminada a todo color. 64Kbytes de ram, procesador 6502 de 8bits, procesador gráfico con escalados/zooms… una bestia parda en su momento (1989 la lynx I). Aparte, el diseño de la Lynx II me encanta, es gigante pero también bonita, para mí mucho más vistoso comparada con gamegear o gameboy.

Comparativa de la evolución de las consolas portátiles. Ahora con la 3DS XL ser repetirá el ciclo

Entrando en materia lo primero que pensé fué que algún condensador había muerto. Es un mal endémico entre consolas antiguas, los condensadores símplemente se mueren después de un tiempo y prácticamente cualquier sistema de más de 20 años resucita después de un cambio de condensadores. El caso más conocido es el de la GameGear, ésta consola se muere solo por tenerla en su caja, pero no es la única. En este caso, que encienda un segundo y luego se apague quiere decir que al menos le llega corriente, un condensador en mal estado puede hacer esas cosas, transistores y resistencias fritas normalmente no dejan siquiera encender  Abrí la consola (4 tornillos de punta de estrella, gracias Atari) y enseguida tenía las tripas al aire.

Las tripas de la consola, los condensadores de arriba a la izquierda estaban hechos polvo.

Repasando el circuito encontré dos condensadores inflados medio muertos cerca de la entrada de las pilas (uno de 100uf y otro de 470uf). Los cambié por unos nuevos, pero aun así seguía sin funcionar la consola. Buscando por internet encontré que el transistor «q12» tiende a romperse, pero en este caso parecía estar en orden, así que andaba un poco perdido. Al final encontré otra solución, según parece puenteando el pin de tierra de las baterías con el pin de tierra de jack de cascos la consola se enciende automáticamente… de perdidos al río.

La chapuza en cuestión, con eso solo la consola ya enciende. Según dicen es bastante seguro y puede aguantar la consola de por vida.

Soldé los dos puntos, puse las pilas y… TACHAN!! la consola se encendió sin problemas, con una pantallita pidiéndome juegos. La explicación es fácil, el circuito de encendido no es un interruptor «tal cual», como en la game gear y gameboy. Es un pulsador que lleva algo más de lógica y haciendo ese puente se cierra el circuito a pelo. La pega es que la consola se enciende nada más enchufarle pilas o corriente, así que le añadí un interruptor por la parte de atrás para que fuera algo discreto.

Un pequeño interruptor, así es más cómoda de usar 🙂

Está viva, ¡¡¡VIIIVAAAA!!!

Como veis, resucitar esta consola es algo relativamente fácil si solo se ha roto el circuito de entrada. Lo malo es que hay que cargarse el funcionamiento «normal» de la consola, personalmente no me acaba de gustar pero si no hay más remedio al menos tenemos una consola funcionando. Espero que os haya gustado ¡la semana que viene más!

Perfil del redactor

Nací en el 83, desde entonces he ido descubriendo que los errores se acumulan y los aciertos desaparecen rápidamente. Mi primera consola fué una NES clónica con el galaga, luego pasé a supernintendo, PC y otros sistemas con dos mandos y muchos bits. Informático de profesión, se me conoce como "el que trabaja ordenadores" y "el destructor de consolas".