Archivos por Categoría: De 16 bits

Magical Drop Series: ¿Tarot + Columns?

Cogeis el Columns (aquel juego de Sega consistente en unir gemas de iguales colores para que desapareciesen) , un montón de cartas del Tarot y al Puzzle Bobble. Emborrachadlos a base de bien (ya sabeis, vodka con tequila y esas cosas), los encerrais en la habitación más apartada de un motel de carretera y a los 9 meses alguno de los tres parirá un Magical Drop… A ella le apasiona la idea… Si quereis saber que pinta tendrá el vástago, y quién es esta señorita saltarina… seguid leyendo 😉

Panorama Cotton – Uno de los grandes… desconocidos

No, no es aquella famosa Nimbus 2000 de juguete que vibraba, pervertidos. Aparte de los retro-gamers, hay otros muchos colectivos a los que les encanta dar la brasa: los ex-fumadores, los tertulianos radiofónicos, los alternatillas de pastel que ven películas iraníes, los fanboys / fangirls… De éstos últimos, los de Nintendo eran los más plastas allá por los 90; aún más que ahora y casi tanto como lo son los de Sony hoy en día. Cuando la Super NES y sus custom chips se subieron a la cresta de la ola a mediados de la pasada década, fuimos muchos los usuarios de Mega Drive que tuvimos que hincharnos a analgésicos para hacer más llevaderas sus maniobras de sacar pecho y…

La saga «Super Sidekicks»… el furgol es asín’

Ohhh… dichoso deporte rey; once sudorosos hombres (o mujeres, pero esto si mola, asi que no lo digo) en pantalón corto persiguiendo una esfera de cuero, caucho o lo que sea con el único afán de meterla (la esfera) en la portería contraria. Y como iba a dar la espalda el mundo de los videojuegos a semejante máquina de hacer dinero deporte. Solo hay que pensar en todos los «FIFA», en el «Pro Evolution Soccer»… o moviendonos más atrás en el tiempo, los «Sensible Soccer» o el «Kick Off». Según el diccionario, «sidekick» quiere decir «compinche»… asi que este juego entraría a formar parte de los tipo «NO traduzcas el título», más que nada por que «Super Compinches» suena a…

Knights of the Round – No sabemos qué era, pero era redonda

Si alguien me preguntara por qué he elegido Knights of the Round como mi primer juego comentado en Retrobits, sinceramente, no sabría qué responder. Puede que sea porque es uno de los juegos en los que más monedas de cinco duros he gastado en mi adolescencia, puede que sea porque siempre me ha parecido uno de los juegos técnicamente más depurados que ha hecho Capcom… o puede que sea porque, en mi modesta opinión, es un buen ejemplo de que hay videojuegos que no envejecen fácilmente, que dieciséis años después de salir a la luz sigue divirtiendo y maravillando como el primer día (o casi). No, no aparece el valiente Sir Robin, una pena